Imprescindible y querida JULIA CANALS

Se nos ha ido Julia, a su familia, a sus amigas, a todas nosotras, a las miles de mujeres a las que ha atendido, a lo largo de más de 30 años de cuidados ginecológicos, afectivos, psicológicos y vitales con los que nos ha regalado los mejores años de su trabajo y su vida.
Algunas de nosotras hemos recorrido con Julia desde nuestras primeras pastillas anticonceptivas, hasta los calores de nuestras menopausias. Siempre cercana, intuitiva, sabia…desgranando nuestros dolores, malestares y temores, entre risas, viajes y sueños.
Nos estremece y nos indigna su pérdida, a todas y en especial a las mujeres más desfavorecidas y vulnerables a las que se ha dedicado en cuerpo y alma, contra viento y marea, para ofrecerles una atención digna en medio de situaciones difíciles . Las mujeres de la cárcel, las prostitutas, las mujeres inmigrantes, las gitanas, las mujeres con menos recursos, a todas ellas las ha conocido, escuchado, apoyado con su fuerza, su trabajo y su entrega firme, cálida y vital.
Julia, fuerte, tierna, comprometida, amiga.

Esta solidaridad la hizo también extensiva a lo largo de su vida con las mujeres del Sur, con las más empobrecidas de la India, de Nicaragua o del país en que se encontrara de viaje. Siempre la misma preocupación, ayudar a las mujeres. Viajamos con ella a Nicaragua a una brigada solidaria a Chinandega, y allí dio el callo de una manera espectacular, como sólo ella sabía hacerlo. Vio durante un mes a más de un centenar de mujeres de comunidades alejadas a las que atendió sin importarle distancias ni horarios. ¡Ella tenía que atender a todas las mujeres! organizando de paso la merienda para ellas y sus criaturas con las que acudían a consulta, y el posterior traslado a sus comunidades que ella misma se encargaba de garantizar conduciendo la furgoneta si hacía falta.
Julia siempre con los piés en el suelo, y la voluntad y el corazón por las nubes

visita compas a Planning 0090

También tuvo espacio en su consulta para recibir a un grupo de mujeres latinoamericanas, feministas, parteras tradicionales y defensoras de derechos humanos, que a través de Entrepobles visitaron Alicante y con las que intercambió experiencias, risas, sueños y proyectos. Se fueron muy animadas por el encuentro con Julia, con la certeza de haber compartido sus luchas por un mundo más justo y solidario, pero también, impresionadas por haber estado con una persona extraordinaria… de las que no se olvidan.

Julia sin barreras, Julia sin fronteras, trabajando día a día, por un mundo sin exclusión social y con derechos para todas las mujeres, para todas las personas.

Gracias Julia en mi nombre, y en el de tantísimas mujeres a las que has escuchado, ayudado, atendido, cuidado, curado y mimado, y que hoy nos sentimos sobrecogidas, desprotegidas, con cientos de abrazos de gratitud pendientes de darte, con un gran vacío, y un gran interrogante:
Imprescindible y querida Julia ¿y ahora qué haremos sin ti?

Marisa López Lon